DIARIO: SIETE DÍAS DE SARA

10 enero, lunes

Qué pereza al levantarme a las 6.30h de la mañana después de tantos días de fiesta despertándome tarde y más sabiendo que me toca ir a la academia. Ese curso odioso me saca de quicio, tengo incluso los días contados hasta su finalización. Menos mal que termina en febrero. No soporto llegar por las tardes a clase y estar como un zombi sin enterarme de nada de lo que dice el profesor. Después de estar cinco horas por las mañanas hablando de contabilidad, llego a la EPA y no sé qué hacer con los sustantivos y esas movidas que luego de nada sirven en la vida real, a mi entender. Pero, ¿qué voy a saber yo, si ni siquiera sé lo que es. Jajaja

Hoy me he enterado de que he sacado un 1.7 en el examen de lengua. Está claro que no he estudiado. Si por lo menos hubiera podido ir a clase…

Tengo tantas cosas en la cabeza. Ya no sé cómo evitar a Pruden. Me da vergüenza decirle que no tengo dinero para pagar más clases de coche y necesito unas cuantas más. No sé qué hacer. Estoy convencida de que cuando pueda volver a pagarlas habré perdido ya mucha práctica. No es la primera vez que me pasa y luego me traicionan más los nervios. Hablaré con él en cuando pueda, aunque sé que se va a enfadar. Nada me sale a derechas.

11 de Enero, martes

No sé si son peores los lunes o lo martes. Sin duda pienso que son iguales de desagradable y pesados. Si no fuera porque se está tan a gusto en casa, seguramente me haría vagabunda para vaguear todo el día en el banco de un parque con mi cartón de vino durmiendo calentita y con mi perra, que sin ella no puedo estar. Lo sé, soy una exagerada pero es que levantarme por las mañanas y aguantar de lunes a viernes me resulta realmente arduo. Así. Ya estoy muy bien. Al fin y al cabo en casa me espera mi libro junto al sofá con la calefacción puesta y mi perrita en el regazo, sin olvidarme de Juan claro.

Mi Kira, ¡qué bonita es! ¡Cómo disfruto paseando con ella todos los días! Siempre procuro llevármela por donde moran los gatos para ver cómo los persigue mientras me río a carcajadas sin poder evitarlo. Ella, a su vez, se pone a ladrar como una loca y el estruendo hace que todos los perros de la zona ladren y se arma un follón… jajaja Estoy enamorada de mi perrita, es una ricura.

Por fin me acabo de terminar el libro con el que tenía una cuenta pendiente hace ya mucho. No sé siquiera por qué lo dejé de lado y me encaramé a otros libros. Pero con el paso del tiempo sentía esa espinita clavada que me perturbaba con la sensación de que me falta algo. Ahora siento que me he quitado un peso de encima y además me ha terminado gustando, sólo que el principio era un poco pesado, suele pasar. Pero son las 2.00 de la mañana y no puedo dormir porque parece ser que tiene segunda parte y se ha quedado la cosa un poco colgada. Mañana miraré en la biblioteca a ver si encuentro su segunda parte para no sentir que me han dejado a medias. Qué poco me gusta que me dejen a medias.

Bueno, voy a intentar dormir que ya va siendo hora. Bona nit.

12 de enero, miércoles

No sé porque me imaginaba que no encontraría la segunda parte del libro que terminé ayer, de todas maneras intentaré aguantar las ganas y la tentación de empezar otro aunque me cuesta mucho, puesto que voy todos los días a la biblioteca y con ese buffet libre tan maravilloso  es muy difícil no sucumbir a la tentación. Pero más me vale aguantarme si no me pasará lo de siempre, que dejaré el examen de lengua de lado y si no apruebo estoy jodida. Tengo que pasar a tercero y es la única asignatura que me queda. Ojalá tuviera las mañanas libres para estudiar lo que hiciera falta, todo sería mucho más fácil así.

A parte del examen, Antonio nos mandó hacer un diario de siete días de nuestra vida. Lástima que no pudiera acudir a las clases en las que mandó la tarea porque seguramente de ser así ya lo hubiera terminado hace siglos sin problemas. Ahora se me ha echado el tiempo encima y me da miedo no terminarlo a tiempo. Es curioso porque me dio hasta el domingo para entregárselo lo cual me resulta muy justito y se me ha olvidado comentarle que estoy sin internet y me tocará mandárselo desde la biblioteca el lunes ya que se lo podría enviar el sábado, pero eso no puede ser porque no habría terminado la semana… Menudo dilema, espero que no le importe recibirlo el lunes. Odio las prisas. Me consuela saber que esto que nos ha mandado es di mi agrado.

¡Uf! Al final de la tarde es probable que termine acariciando con los ojos otro libro. Divinas o malditas distracciones.

13 de Enero, jueves

Al final sucumbí a la tentación y otro estupendo libro ha caído en mis brazos. Me falta fuerza de voluntad. Por lo que he podido leer hasta ahora, ya sé que este libro me ha atrapado en su trama profundamente, tanto que no podré soltarlo hasta leer sus últimas palabras. Esta es otra de las creaciones literarias que me ha cautivado sin remedio.

Con un poco de suerte me quedará tiempo para estudiar lengua. Sé que debería ser al revés, estudiar lengua y con un poco de suerte tener una chispa de tiempo para leer. ¡Ay, qué desastre! Debería reorganizar y poder en orden mis prioridades. Procuro no pensar ni plantearme qué pasaría si me tocara repetir lengua. Perdería cuatro meses… ¡Uf, mejor no lo pienso!

Esta mañana en clase de Gestión de empresas nos hemos llevado un buen susto. Como todos los días al llegar a clase, firmamos la hoja de asistencia. Resulta que Juan tiene la firma bastante grande y parece ser que se ha adentrado un poco en la casilla de un compañero. Una chorrada vamos. Pues Susana, otra compañera ha dicho: “Juan, qué firma tan grande tienes que ocupas las otras casillas. Casi escribes por delante y por detrás”. Todo en plan de broma. Entonces al pasar la hoja a Raúl, el compañero del que parece que ha caído en su casilla la firma de Juan, se ha puesto a gritar delante de toda la clase y el profesor: “¿ASÍ QUE ERES TU EL GILIPOLLAS QUE OCUPAS EL ESPACIO DE LOS DEMÁS? ES QUE ME TOCA LOS HUEVOS QUE TODOS LOS DÍAS LA MISMA MIERDA. LA PRÓXIMA VEZ VAS A FIRMAR EN MIS COJONES.” En el momento en que ha soltado toda esa sarta de barbaridades nos hemos quedado todos mirándonos unos a otros con cara de asombro, convencidos de que se iba a levantar y que llegaría a las manos. El profesor ha tenido que poner orden pero, a pesar de eso, no parecía mitigar la ira de Raúl que, al parecer, ha encontrado nuevo motivo para mirar con cara de ira a Juan. Pero es que no es la primera vez que hay altercados con ese alumno. Al parecer tiene algún problema en la cabeza, porque da unas contestaciones que no son normales y su comportamiento es un poco extraño e irracional. La cuestión es que Juan me ha dicho que piensa seguir firmando igual, a pesar de que he intentado persuadirle, puesto que no es bueno tentar a la suerte y atraer a los problemas de esa forma. No sé por qué me da a mí la sensación de que esta historia no va a acabar bien.

14 de Enero, viernes

Hoy hemos llegado tarde a la academia. Gracias a eso no ha habido ningún altercado por parte de Raúl, ya que al llegar los últimos también firmamos los últimos. Doy gracias a que la hoja de firmas la cambian todas las semanas. Esperemos no haya altercados el lunes. Entre tanto intentaré mitigar un poco la rebeldía de Juan. No quisiera que le hicieran daño, aunque jamás lo permitiría. Si tengo que saltar y arrancarle la cabeza al tonto del culo de Raúl no tengo ningún problema. Aunque saliera perdiendo, por lo menos la hostia se la ha llevado. Dudo que Juan me permitiera interponerme, pero no estoy dispuesta a dejarle solo si llega el momento.

Tengo suerte de estar con Juan. Es un hombre inteligente, sabio, guapo, que me quiere y se merece que le dé lo mejor de mí. Procuro hacer todo lo que me pide y lo que desea sin necesidad de que me lo diga. Me gusta tratarle con dulzura a todas horas y decirle lo muy maravilloso que me parece junto a todo lo mucho que le quiero. Este año cumpliremos 6 juntos y el mismo día que los cumplimos celebraremos nuestra boda. Nunca me canso de abrir los ojos y ver su dulce y delicioso rostro a mi lado con cara de sueños y estrellas. Si me levanto con cuidado, es porque no quiero que se despierte a malas, y porque me gusta que el olor a café despeje sus sentidos con calma y no inquiete su serenidad al abrir sus hermosos ojos al amanecer.

El día ha resultado ser aburrido aunque más liviano que de costumbre. El ir a la sala de los ordenadores ha ayudado mucho a que se pasara deprisa y por lo menos a las 15.30h ya estábamos en casa para comer y demás.

¡Cómo no!, me he pasado la tarde leyendo y sólo he parado para escribirte cuando me ha ido apeteciendo. Así que está siendo una tarde serena y agradable. Ahora me iré a pasear a Kira para así disfrutar un poco del aire libre en agradable compañía.

15 de Enero, sábado

Hoy había decidido ir a la biblioteca por la mañana con Juan, pero la pereza me ha podido, a pesar del sol esplendido que lucía fuera, y al final me he quedado durmiendo hasta saciar mi sed de sueño. Añoro en demasía el dormir hasta tarde por la mañana y despertarme sin cansancio con el repiqueteo estruendoso de la iglesia del pueblo que está en frente de mi casa. Es espectacular verla desde la ventana acompañada del valle que se aprecia al fondo. Las vistas de esta casa tan exclusivas fueron las que me enamoraron y me hicieron comprarla; aunque al final, parece ser que ya no disfruto tanto de las vistas y me preocupa más el estado de la casa, que parece que cojea y se queja a menudo. Qué difíciles son las cosas cuando no hay trabajo.

Procuraré no pensar hoy en los problemas y desgracias que andan al acecho a diario. Me centraré en aprovechar este hermoso sábado con mi perrita y, a continuación, disfrutaré de los placeres que me ofrece mi amado, sin preocuparme de nada más.

Está terminando el día y, sin centrarme en los detalles, ha sido prometedor y fabuloso. Siempre se agradece un buen festivo despreocupado y agradable, a pesar de que en lo profundo de mi conciencia hay una vocecita cargante que me recuerda el examen final del miércoles y me amarga y oscurece de vez en cuando.

Es increíble el vicio que tengo, que son las 23.14h y ya me he terminado el libro de Crepúsculo de 600 páginas. Me sobran días para devolverlo puesto que me lo he leído en tres de los quince que dan. Es alucinante.  Ha sido divino. Me ha encantado. Estoy emocionada, exaltada, excitada… ¡FANTASTICO¡ Últimamente no he tenido suerte con mis elecciones literarias, pero con este libro he dado en el clavo, me ha absorbido de tal manera que no lo he podido dejar hasta su final. ¡Uau¡ Estoy deseando que termine la semana a hacer el examen y cogerme el siguiente de la saga. Qué nervios. Me ha hecho sentir una adolescente de nuevo, es genial esa sensación de emoción extrema. Le recomiendo a toda mujer que se quiera sentir una dama enamorada que se lo lea. A los hombres no creo que les haga el mismo efecto, pero es recomendable para ellos también. También va en gustos claro.

No sé si podré dormir con tantas emociones, lo voy a intentar por lo menos. Bona nit.

 

16 de enero, domingo

Aún tengo el corazón agitado después de lo que nos acaba de pasar. Casi me da un infarto. He ido a comprar a la tienda nueva del pueblo, el mini Eroski como yo lo llamo porque es de la misma marca, que abre todos los domingos por la mañana para sacarle más rentabilidad. No son fáciles los comienzos de un negocio en estos tiempos. Aunque parece que las cosas les van bien. Bueno, a lo que iba. Salía de la tienda con el pan y con la perra yendo de un lado para otro puesto que no le gusta ir atada, ni a mi atarla ya que casi siempre se niega a andar cuando lo hago. Llegando a la zona del parquecito nuevo, Kira ha visto un gato. En un segundo ya había salido disparada detrás del felino; cuando al cruzar la carretera, un coche salió de la nada a mucha velocidad. No sé cómo el coche ha conseguido frenar para no atropellarla. Kira se ha quedado junto a la rueda inmóvil durante unos instantes, y después, la muy ingenua, sale corriendo de nuevo entre las otras dos. Mi cara estaba como yo, estupefacta y muerta de miedo. Alcancé a darle las gracias con un hilo de voz al conductor por su pericia al frenar. Tenía la misma cara de espanto que yo, solo ha alcanzado a decirme si estaba bien. Le he pedido mil disculpas y se ha marchado. Todas las madres del parquecito donde jugaban sus pequeños se me han quedado mirando heladas. Grité a Kira pidiéndole que volviera tras desaparecer por la esquina persiguiendo al gato. Menudo susto. Enseguida la até a la correa mientras la gritaba sin poder evitarlo. Las madres me seguían mirando y cuchicheaban entre ellas, lo que me ponía más histérica aún. Para mejorar la cosa, la perra al sentirse atada a la correa, se ha tumbado en el suelo. Así que me ha tocado llevarla a rastras. Escandalosa como es, para que la soltara se ponía a chillar con alaridos estruendosos. No podía parar de gritar. He llegado a casa con ganas de arrancarle la cabeza. Me he limitado a meterla en una habitación. Tras soltar un grito lleno de ira y frustración me desplome en el sofá temblando. Le he contado todo a Juan y finalmente aquí estoy. Creo que voy a tomarme una tila.

A pesar de mi enfado, no sé qué haría sin ese bicho malo peludo.

SARA

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Diarios. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s